Bien hayas salido de las tripas de Madrid
o te estés descolgando desde las alturas de Somosierra, desde muy lejos vas a
poder apreciar el espinazo amurallado de la Sierra de La Cabrera, que se
extiende, de Oeste a Este, a la altura del pueblo del mismo nombre, sobre
el autovía A-1.
La visión desde el Sur invita a escalar
sus paredes, soleadas y verticales; desde el Norte, la recortada línea de
cresta con un denso bosque a sus pies, incita a recorrer sus caminos y
riscos, siempre con un enorme panorama como telón de fondo. Desde cualquiera
de sus cumbres vas a poder extender tu vista hacia el Sur por toda la
llanura del pie de monte, sus pueblos y ciudades, hasta alcanzar
un Madrid claramente visible a nada que el día se muestre claro. El
Norte, Este y Oeste te rebelarán la práctica totalidad de los
macizos norteños del Sistema Central: La Pedriza, Montes Carpetanos, Peñalara,
Cuerda Larga, Somosierra y Ayllón, destacando la magnifica visión sobre
las montañas más desconocidas de toda la montaña madrileña: Santuy, Cerrón,
Centenera, Tornera, Peñalacabra, Porrejón. Desde pocos lugares vas a tener
una visión, tan amplía y tan interesente , como desde cualquiera de los Riscos
que salpican este cordal de montañas.
Es verdad que la ascensión más reputada
tal vez sea la del Pico de La Miel: las largas paredes que se
desploman al Sur y Sureste siempre incitan al espectáculo de la escalada desde
la cercana autovía. Pero este pico no es el más alto, ni el más interesante
desde un punto de vista montañero. La vía normal se desarrolla en poco más de
media hora, pero convierte la ascensión de una cumbre interesante en un simple
andar por una desabrida (y calurosa) pendiente, bastante ingrata y con poco
entretenimiento deportivo y paisajístico. Nos vamos a permitir recomendarte
una línea de ascensión diferente, que visita esta cumbre como un trámite ya
que antes de llegar a ella habrás alcanzado las cimas más altas e interesantes
de este cordal.
Punto
de Partida: La Cabrera(1.035m. Pista hormigonada de acceso al
Convento de San Antonio, a la altura de la estación VII (1.070 m, aprox.)del
vía crucis que comienza en el cementerio. Está a unos 350 mts. del mismo. Para
acceder al cementerio, lo mejor será tomar la calle Carlos Jiménez Díaz, en
las cercanías de la rotonda situada en la planta de agua de Fonsana. En un
momento dado, aparece una señal que indica Convento de San Antonio:
siguiéndola, llegaras primero al Cementerio y posteriormente al punto exacto
de partida.
Punto
de llegada: La Cabrera, casco urbano. Puedes llegar al mismo punto
de partida remontando la pista hormigonada que nace en el pueblo. También es
posible llegar muy cerca del mismo, tomando los numerosos caminos que bordean
el pueblo por su parte alta, entre el límite de las casas y la ladera de la
montaña.
Horario : Para acceder al Collado del Alfrecho, entre 40 y 50
minutos. Ascender al Cancho de La Cruz nos llevará unos 30 minutos -ida y
vuelta- hasta el collado de nuevo. Recorrer la línea de cumbres, puede
representar 1 ó 2 horas, en función de los riscos a los que se desee ascender
y su dificultad (no es fácil en todos los casos...). Finalmente, descender
desde el Pico de La Miel hasta las cercanías del pueblo puede ser cuestión de
media hora. Si vamos a volver andando hasta el punto de partida, cuenta con
tres cuartos de hora, más o menos, siempre dependiendo de qué calles escojas
para recorrer los dos kilómetros de paseo plano al pie de la ladera. Total
para el recorrido completo: 3- 4 horas, por supuesto sin contar paradas.
Desnivel: El desnivel acumulado positivo es cercano a 600 mts,
siempre que ascendamos al Cancho de La Cruz.
Equipo : Raramente hay nieve, pero si puedes encontrar un terreno
húmedo y escarpado en algunas zonas del recorrido. Olvidate de zapatilla de
tenis y similares. Unas botas tipo trekking o una buena zapatilla de montaña,
pantalón que nos proteja de la vegetación, el clásico jersey de forro y anorak
ligero nos será suficiente para negociar cómodamente el recorrido. No olvides
el agua: en unas cuantas horas no podrás acceder a ella.
Época: Os aconsejamos escoger los días claros y fríos de invierno
para afrontar este recorrido. La primavera y el Otoño son igualmente
indicados, a condición de que nos sean excesivamente calurosos. Deshecha
Julio o Agosto para este recorrido, el calor y el tipo de vegetación lo hacen
poco recomendable para estos meses centrales del verano..
Ascensión: Partimos del punto propuesto, o desde el cementerio
remontando la pista hormigonada hasta la estación VII del Vía Crucis (bancos
de granito, cruz). En la derecha de la pista, justo enfrente de la cruz, nace
camino de tierra, que en menos de 50 metros presenta una bifurcación: tomar a
la izda, mucho más estrecho. Un mojón alargado indica “Cancho Gordo”.
El camino serpentea ganando poca altura,
en dirección al collado que se intuye, un poco escondido por la loma de la
izda.. Atraviesa varios arroyos y vaguadas secas, siempre rodeado de jaras,
“escobas” , brezos, incluso algún ejemplar aislado de sabina. Tras unos
cientos de metros, comienza a elevarse claramente hacia el collado. La
pendiente se acentúa y la erosión hace que existan pequeñas variantes del
camino. Aparecen rastro de senda, sobre todo a la derecha, que conducen con
pequeñas marcos (hitos) hacia las agujas de nuestra derecha. El camino entra
claramente en la vaguada que desciende del collado y lo encara para afrontar
los últimos y empinados metros justo en su vertical.
Accedemos al Collado Alfecho (1.405m,
aprox. m). Tenemos la opción de ascender al Cancho de La Cruz, punto
culminante del cordal . Para ello, desviarse a la izda. por pequeña traza,
acompañada de hitos más adelante , hacia una canal visible (izda., oculta
desde el collado por unas pequeñas paredes) entre los contrafuertes del
Cancho del Fraile y del propio Cancho de la Cruz. La ascensión nos deja en una
especie de rellano, tras las agujas de La Cabrera ( Cancho Gordo, Cancho
Largo,...) y a los pies mismo del monolito de granito que sostiene el vértice
geodésico del Cancho de La Cruz (1.564 m.), al que habrá que llegar trepando
(muy fácil) por losas y pequeños resaltes de granito. El descenso hasta el
collado lo realizamos por el mismo itinerario hasta el collado.
De nuevo en el collado Alfrecho , seguir
de frente, N-NW, en la misma dirección que cuando accedimos al paso entre
vertientes. Unos metros más adelante nos vamos a encontrar con una clara
senda, perpendicular a la dirección que traíamos. Si la seguimos en dirección
izda (W), entraríamos en otro interesante recorrido, la Vuelta a las Agujas de
la Cabrera (aquí para acceder a la ruta).
Si lo seguimos claramente a derecha (E), estaremos en el buen camino del
recorrido hacia el Pico de la Miel, próximo objetivo de la Ruta.
El camino es claro, bien trazado.
Conviene no perderlo porque nos permitirá asomarnos a la vertiente Sur (que
abandonamos al acceder al collado) desde el cresterio sin perder la facilidad
de recorrido en ningún momento. El camino pasa por las cercanías del Cancho de
La Bola, con su grupo de pequeñas puntas y agujas. Posteriormente, en un tramo
más llano aún , atraviesa la zona de la Peña del Águila y después, la zona de
Las Pedrizas, siempre desarrollándose por la vertiente Norte de la Sierra. En
el sentido de marcha ,a nuestra izda. Pueden observarse en primer término las
cumbres del Mondalindo (1.831m.) y Regajo (de igual altura). Todavía se
conserva aceptablemente un bosque de pino , que se apretaba en la ladera con
mucha mayor densidad antes del incendio de esta vertiente unos años atrás.
Algunos ejemplares jóvenes alcanzan el propio camino que seguimos. Se observan
pistas que llegan a buena altura, producto de las tareas de limpia y
repoblación de esta cara Norte del cordal. En segundo término, claramente al
norte, se divisa el corte profundo del puerto de Somosierra (1.540m.) y las
cumbre del Pico Tres Provincias (2. m), así como el Pico del Lobo (2.270
m), Serón( 2.197 m), Santuy (1.927m) y el resto de las cumbres de
Ayllón, hasta el Ocejón mismo (2.048 m).
Podemos llegar , nunca en más de 20
minutos , a las cumbres que van quedando a nuestra derecha, aunque el camino
pasa muy cerca del cresterio en varias ocasiones. Vamos así acercándonos a la
cumbre “bandera” de la Sierra, el Pico de La Miel (1.392 m). Para llegar a
su cumbre, el camino pasa muy cerca del Cancho de Las Yeguas y del Cancho
Blanco (Aguja K2, con duras vías trazadas en granito fisurado, como la famosa
“Bulder Paranoia”) y afronta la subida entre grandes bloques y lajas de
granito que nos exigirán apoyar las manos en algún momento puntual .
Has llegado. La vista desde el vértice
geodésico es muy amplia. El único “pero” es que, depende de la dirección del
viento, puede estar contaminada por un vago ruido de fondo que se eleva desde
la A-1. No obstante, merece la pena asomarse a este excepcional mirador,
porque vas a poder ver alrededor de 1/3 de toda la Comunidad Autónoma de
Madrid desde él.
Descenso: Para descender siempre podemos volver sobre nuestros
pasos, en un recorrido de vuelta que, transcurriendo por el mismo camino, nos
aportará perspectivas diferentes y aportará longitud y dureza al recorrido.
La opción más corta nos permitirá
disfrutar de unas cervezas frías en alrededor de media hora. Para ello, habrá
que orientar nuestros pasos en clara dirección Norte, bajando por francas
losas de granito ( con alguna piedra suelta) en busca de los hitos que nos
conducirán, primero, a una especie de rellano que se encuentra al pié de los
primeros contrafuertes rocosos del Pico; después y hacia la derecha (E) en
sentido bajada, unas marcas de PR, blancas y amarillas, guiarán nuestros pasos
por terreno un poco desabrido y agreste hasta las primeras casas del pueblo,
muy cerca del Centro Comarcal de Humanidades.
(Si se desea volver por camino al punto
de partida, sin atravesar el pueblo, habría que tomar la calle que surge
enfrente de este centro cultural y , al llegar a su fin, remontar cualquiera
de las sendas que aparecen en busca de un camino que recorre -nosotros lo
haríamos hacia el S y el W- toda la base de la sierra, entre las casas y la
montaña)