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p e
r s o n a j e s

El equipo en movimiento.
Apretar, soltar, caer, gritar, resbalar, salir, chapar, descubrir, soñar,
colgarse, sufrir, temblar, reir, ojear, el botellín, asegurar, empotrar, el
pitillo, pinzar...
e s c a l a r.
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Bea, la mujer de goma, capaz de darse los pasos más
retorcidos de flexibilidad y encadenadora de las placas más jodidas de bloque.
Famosa por sus apuestas de bloques de flexibilidad en los baretos de Cuenca.
Navarra de nacimiento, pero de tanto escalar en Cuenca se le está poniendo una
cara de conquense...

Conan the
conquensian, el resucitado que volvió del exilio alcarreño con ganas de apretar
regletas, y es que
Patones y el Vellón, no le motivan ni la mitad que los Alfares. Más de Cuenca que
los Zarajos, el morteruelo y las Turbas, ¡Ah Copón¡. ¡Pero Ostias¡. (Y
no pongo las vías que ha equipado en Cuenca porque el chico es muy discreto y no quiere que se sepa).

Sagrario, Ságrida, el terror de las presas pequeñas del rocódromo. Miembro del
selecto club de las chicas de Oro. Se la suele ver por las placas de Bayuela,
San Martín y sobre todo Cuenca donde Es una Dama se quedó temblando después de
su último pegue.

El Rubio, Rubio o profesor Rubicon...supongo.
Tecnificado número 1. El ser humano con el cociente intelectual más
desaprovechado del mundo. Conocido, temido, y perseguido a lo largo de las dos
mesetas por esa extraña perversión hacia las ovejas rasuradas. Tentado por la
mafia en varias ocasiones esta figura nació, creció y morirá en y por el Centro
de Tecnificación. Sin pelos en la lengua siempre estará dispuesto a increparte
por cualquier maniobra mal planteada y peor ejecutada. Copirray:
"¿Quien tiene una trilla?"

Doraimon. El mismísimo gato cósmico, el único ser inhumano con los brazos
más gordos que las piernas, el hombre brújula, puedes dejar tranquilamente el
GPS en casa si sales al campo con él. Azote de la Mafia, bastión del Centro de
Tecnificación, sus noches de aciguate por los garitos de Torrelaguna se hacen
interminables intentando marcar. Cuando Dios creó al Doraimon le dio una
ametralladora de collejas por brazo derecho. Copirray: “ Son todas unas putas
“

Germán ( Jala, Rústico, El último halcón ). Se
define como un escalador clásico a pesar de no saber donde está Galayos. Nacido
en Benicalap, provincia de Huesca. Ha trabajado en la montaña, desde Teruel a
Groenlandia, mientras los demás nos divertíamos en ella. Junto con el Mostrenco,
su amigo inseparable, forma una pareja cómica conocida en todos los bares del
Levante español. Sus más de 100 kilos de peso y su escalada dinámica le hicieron
famoso en Valeria. Copyright: "Yo soy demócrata hasta que me tocan los
cojones".
Carlos
(Fred Astaire). Sus amigos le aprecian
tanto que cuando cae de algún Tsunami le retiran las colchonetas por si hay
suerte. Cree que en las bolsas de magnesio de aluminio siempre hay palomitas.
Aunque no se cansa de decir que ha llegado a hacer octavo grado, creemos que
puede incluso llegar a ser cierto. Siempre encadena cuando no estamos presentes.
Su risa es discreta,
digamos que no llega a oírse más allá de 5 kilómetros. Tiene denuncias en todas
las comisarías del planeta. Como le des el móvil, estás perdido. Copirray: "El caso es que tengo una pequeña molestia..". "esa vía ya la encadené hace
años..." "no me llamas nunca"

Víctor.
Bloquero nato de El Escorial, no se había
atado nunca a una cuerda hasta que llegó a trabajar a la zona. Tras conocer a La
Mafia y después de recibir su bautismo alpino en el Pico de la Miel, decidió que
lo suyo era el monte. Desde entonces le pega a todos los palos: bloque, clásica,
esquí... Sabe escuchar y aprende rápido. Solidario, no es la primera vez que se
va a la China a ayudar a la gente. De hecho, no sé qué coños pinta con una
gentuza como nosotros.

Jose Recas:
El último miembro de ese selecto club de padrazos
toledanos que tantas figuras ha lanzado a la élite alpinista. Le da lo mismo
Pedriza que Patones, fue canterano patonero, Galayos que Villarejo, Torozo que
San Martín (donde monta reuniones de friends a prueba de cortafríos). Ante todo,
sólo quiere escalar, es una máquina devora vías, es a la roca lo que era Triky a
las galletas, ¡vias, más vias!.

Joaquín:
Otro de los miembros del selecto club de los
padrazos toledanos. Permanece todo el verano "estiando" y sobreviviendo a los
proyectos de Chulvi, capaz de lo mejor y de lo peor, un día te sorprende
encadenando lo inencadenable y no encadenando lo que todo el mundo ha encadenado
al calentar. Ahora bien, cuando llega el invierno sale de su letargo estival,
afila sus piolets y crampones y se transforma en Homo Cascadensis. Su pasión por
el hielo le lleva a hacer kilometradas al estilo Marco Polo para escalar
cascadas de hielo, su pasión.

Emilio:
(“Emilio el de
Torrelaguna”). Discreto y callado, se le descubre en la pared cuando oyes un
rumor parecido a un canturreo incesante, que empieza desde el suelo y no para
hasta la cadena. Sus logros haciendo bloque se deben a los descansos obligados a
que le somete el dichoso móvil que nunca para de sonar entre pegue y pegue. Hubo
un día en que no sonó, que fue cuando se le olvidó en la mesita de noche de
casa. Amante de las confiterías, escalando es tenaz, valiente y elegante,
habiendo obtenido un puesto merecido entre los que más aprietan. Sólo un paso en
falso parece haber dado en su vida: mudarse a la ciudad donde
habitan Carlos (Fred) y el Tucán. Con estos
vecinitos...que Dios te pille confesado, tanto para tus días, como para tus
noches. COPIRRAY: Jotder!
Bea:
(Rubia). Siempre dice que si yo que si yo, pero lo cierto es que su
capacidad de quedarse de ciertas presas está siendo incorporado a los misterios
de Fátima. Prueba los bloques a escondidas, y si la pillas dice: “Yo no he
sido”. Domina la tecnología como a sus dos perros blancos, y allí donde hay algo
relacionado con el monte o la pared, allí está ella. No se pierde una. COPIRRAI: "tíoooooooooo"; "hoy no es el día ni
nunca"
Curro:
Cuando tú te estás calzando los gatos él ya va por el segundo largo. Cuando tú
pruebas el primer bloque él ya lleva cinco. Cuando tú presumes de haber estado
en Riglos él ha estado en el Karakorum. Es tan inquieto que sólo una rubia le
puede apaciguar. De paladar exquisito, sólo parece gustarle el caviar o los
percebes, eso sí, siempre con Fanta de Naranja. Si algún día quedas con él,
tómate antes un Valium. COPIRRAI: ¡hay que escalar! ¿Se entrena o
qué? No me coges el teléfono o qué?
Diego (Orgasmus, El
Dolomítico):Noble y fiero arrampicatore, amante de los electrodomésticos y de
los vuelos de quince metros; en Dolomitas, su tierra natal, intentó llevar al
Mostrenco a la muerte y no lo consiguió. Fue conocido en la Sierra por que sus
manos de leñador golpearon a Dani por quererse ir a dormir antes de que saliesen
los Lunnies. Un italiano seductor, con beca Erasmus en Murcia, al que le parece
más fácil acostarse con veinte mujeres en un año que encadenar un 7a. Copirray:
¿Diego, Mañana escalas? Depende de la borrachera que pille.

Cris: A su lado el santo Job era
un aficionado, porque mira que estar oyendo a todas horas hablar de escalada o
de cerramientos metálicos, tiene su miga. Su fuerza escalando no la saca
evidentemente de la comida: de hecho nadie la ha visto comer ni unas peladillas.
Consigue todo lo que se propone, como lo demostró borrando todas las fotos del
Padrino y del Emi en un viaje de escalada por León. Muchos bloques has sido
descrifrados no gracias a Sherlock Holmes sino a ella, y su visión del
movimiento. Tenaz sólo cuando quiere creérselo.
Copirrai:: "clago, clago..."
"joooooo"

Raquel:
Con un gran futuro, esta escaladora de goma hiperflexible antes trabajó en
Michelín, y en una fábrica de muelles. Valiente, aplicada y sin miedo a volar,
tiene un pequeño defecto: no sabe cuál es la
mano derecha ni la
izquierda. Tiene el don de la ubicuidad y esconde el secreto de poder estar
sobre un escenario de Madrid a las cuatro y en la Pedriza a las cuatro y veinte.
Es maravilloso que nunca te diga que no. Incluso que ría los chistes de Raúl o
Chemari. COPIRRAI: "Coño, esta es la mano derecha"
Carlos
Tormo: Apodado Neptuno, este recio no nació precisamente para el
rocódromo, pero sí para las dantescas vías en que se mete y de las que sale
siempre airoso. Creíamos que esto de escalar lo había inventado Josema, pero no.
De actitud pausada y tranquila, no se le imagina uno bailando el kan kan, o
compitiendo en los 100 metros lisos. A veces, más de uno hemos buscado por su
cuerpo algún interruptor por si estuviera desenchufado.
Como no le gusta bajar
andando de la vías, prefiere destreparlas rodando.
Desde que vino a vivir a La
Cabrera, las sesiones de los miércoles son un ataque a la salud, y las
tertulias, un placer para el intelecto. COPIRRAI: ¿Te llevo?

Coco. (El perro psicópata, el cabestro). Lleva años
amargando la vida a la comunidad alpina. Su incordio abarca todos los campos,
desde soltar pelo, oler mal, robarte el agua o el salchichón, ladrar en la
furgoneta, tirarse pedos alucinógenos, devolver o giñar en la colcho, o
arrastrar piedras hasta tu macuto. A pesar de que delante de sus ojos hay miles
de hectáreas donde jugar, sólo le gusta una: donde estén tu forro y tus
zapatillas. Nacido en Cabanillas, ha exigido siempre un hueco en el GEC, aunque
la llegada de un pastor nipón le ha hecho visitar el psicoanalista. Duerme con
una foto de Raúl y una pelota. COPIRRAI: flop flop
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